Dr. Carlos Carrer

Revitalización Biológica y Celuloterapia Orthomolecular

 

Qué es la celuloterapia?

La terapia celular es un método científico desarrollado en Suiza desde 1931 por el Prof. Dr. Paul Niehans para regenerar los tejidos y revitalizar el organismo.

En 1949, surgieron las primeras inyecciones con células liofilizadas, es decir, congeladas y secadas al vacío, con las que, entre otros, fue tratado el Papa Pío XII, en el Vaticano.

La celuloterapia biológica es un tratamiento que se realiza mediante la utilización de sustancias biológicas aplicadas en una suspensión que contiene millones de células escogidas por su valor biológico, que generan una modulación del sistema inmunitario, estimulando a la vez ciertos órganos específicos y el organismo en general.

Los componentes  celulares permiten que las células deterioradas se revitalicen mediante el suministro de un material biológico que se compone de un alto contenido de sustancias bioquímicas, enzimas y el poder concentrado energético de las células  fetales. Se ha demostrado que las células provenientes de diferentes fuentes de mamíferos tienen el mismo valor terapéutico.

Todas las células de los órganos humanos y animales se forman de acuerdo a una misma base genética y tienen las mismas subunidades que realizan las mismas funciones. Los compuestos biológicos celulares y sus estructuras microscópicas y submicroscópicas se conservan en su estado original. El contenido celular del producto a utilizar permanece sin cambios bioquímicos y estructurales para que la eficacia clínica completa se conserve.

Los seres vivos estamos constituidos por millones de células que son prácticamente idénticas a las de animales como la oveja, el cerdo o la vaca. A medida que pasan los años el desgaste celular es un hecho inevitable. Según cuánto cuidemos o descuidemos a nuestro organismo, ese desgaste será menor o mayor, respectivamente.

Está científicamente demostrado que a partir de los 25 años de edad comienza a generarse una disminución en la producción de las llamadas "hormonas de la juventud". Pero recién a los 35 años esa caída se convierte en alarmante.  A este período comprendido aproximadamente entre los 35 y 65 años se lo denomina "proceso de envejecimiento" y se caracteriza por una pérdida de la vitalidad celular. Se manifiesta con síntomas como cansancio físico y mental, alteraciones en el humor, acumulación de grasa, especialmente abdominal, que ya no baja con dieta y gimnasia, arrugas en la cara, flaccidez muscular y pérdida del deseo sexual.

Envejecer es sinónimo de desvitalización. En cambio, la terapia biológica celular equivale a revitalizar. Es una verdadera revitalización celular. Todos los órganos de nuestro cuerpo pueden ser revitalizados con una terapia específica. El principio básico de la terapia celular es la órgano-especificidad: la piel cura a la piel, el hígado cura al hígado y así será para cada órgano o tejido tratado.

Estos tratamientos se pueden iniciar antes de los 35 años como prevención. A partir de los 35 a 65 años, como revitalizante y para intentar  retrasar los efectos del envejecimiento. Luego de los 65 años, para revitalizar y restaurar funciones perdidas.